- La dificultad para despertarse a primera hora es un fenómeno común.
- Factores biológicos y psicológicos juegan un papel crucial en el sueño.
- Los ritmos circadianos influyen en nuestro ciclo de sueño y vigilia.
Levantarse temprano puede ser una lucha diaria para muchas personas. A menudo, no se trata simplemente de falta de disciplina, sino de una serie de factores biológicos y psicológicos que afectan la calidad y duración del sueño. La ciencia nos ofrece una visión más profunda sobre por qué nuestros cuerpos a menudo resisten al despertador.
Uno de los principales culpables son los ritmos circadianos, que actúan como un reloj interno que regula nuestros ciclos de sueño. Estos ritmos están influenciados por factores como la luz natural y la temperatura, y pueden variar significativamente entre las personas, lo que explica por qué algunos son ‘madrugadores’ y otros son ‘noctámbulos’.
Además, la calidad del sueño juega un papel crucial. Un sueño interrumpido o de mala calidad puede llevar a un sentimiento de letargia al despertar. Es vital comprender cómo optimizar nuestros hábitos de sueño para poder empezar el día con energía y vitalidad.
Fuente: La Voz









