- Un pescador anónimo comparte su dolor por la muerte de su amigo Yair Manno.
- La comunidad se está recuperando lentamente del devastador fenómeno natural.
- El ambiente en Mar Chiquita se siente extraño y vacío tras la tragedia.
En un conmovedor relato, un pescador de Mar Chiquita, que prefiere mantener su identidad en el anonimato, ha expresado su profundo dolor tras la trágica muerte de su amigo Yair Manno, quien fue víctima de una ola gigante en la región. Con un sentimiento de culpa y la necesidad de llorar, el pescador rememora los momentos compartidos y la lucha por salvar a su amigo.
La zona, que tradicionalmente se llena de bañistas en esta época del año, ahora se siente casi desierta. El cielo nublado acompaña el luto de la comunidad, que sigue lidiando con las secuelas del fenómeno natural que alteró su vida cotidiana. A pesar de las dificultades, hay un esfuerzo conjunto por recuperarse y seguir adelante.
Los residentes de Mar Chiquita esperan que, con el tiempo, la naturaleza y sus corazones puedan sanar. Sin embargo, la memoria de qué ocurrió y la pérdida de vidas siguen siendo un peso difícil de llevar. Hay un clima de solidaridad entre los vecinos, quienes se apoyan mutuamente en estos momentos difíciles.
Fuente: La Nación









