En un hecho sin precedentes en la política paraguaya, Santiago Peña fue destituido de su cargo tras una votación unánime en el Congreso. Todos los legisladores coincidieron en removerlo, lo que refleja un consenso inusual en un contexto de fuerte tensión institucional. La decisión fue comunicada oficialmente este viernes por la noche, cuando Peña fue notificado de la medida y quedó bajo arresto domiciliario en su residencia.
La destitución exprés ha generado un profundo sacudón en el escenario político nacional. Analistas señalan que la unanimidad del Congreso sugiere un acuerdo entre fuerzas políticas tradicionalmente enfrentadas, lo que plantea interrogantes sobre las causas reales detrás de la decisión. Mientras tanto, sectores sociales y organizaciones civiles han comenzado a movilizarse para exigir transparencia en el proceso y respeto a las garantías constitucionales.
El arresto domiciliario de Peña añade un componente de gravedad a la crisis, que podría tener repercusiones en la estabilidad democrática del país y en sus relaciones internacionales. La comunidad internacional observa con atención los próximos pasos, mientras el gobierno interino enfrenta el desafío de restablecer la confianza pública y garantizar la gobernabilidad en medio de un clima de polarización.
Fuente: El Tribuno










