Este jueves se inició oficialmente la soldadura del gasoducto San Matías, una infraestructura clave para el desarrollo energético del país. La obra, que demandará una inversión de US$1.300 millones, permitirá conectar la producción de Vaca Muerta con los buques licuefactores en la costa atlántica, facilitando la exportación de Gas Natural Licuado (GNL).
El proyecto es liderado por Pan American Energy (PAE) y cuenta con el respaldo de otras compañías del sector. Se espera que el gasoducto tenga una extensión de más de 500 kilómetros y que su construcción genere miles de puestos de trabajo directos e indirectos en las provincias de Neuquén y Río Negro.
Una vez finalizado, el gasoducto San Matías posicionará a la Argentina como un actor relevante en el mercado global de GNL, aprovechando el potencial de Vaca Muerta, una de las reservas de gas no convencional más grandes del mundo. Se estima que las exportaciones podrían generar ingresos por miles de millones de dólares anuales, impulsando la economía nacional.
Fuente: Cronista










