La icónica cadena de supermercados de Mar del Plata atraviesa una etapa de fuerte tensión financiera. La acumulación de cheques rechazados ha generado una crisis de liquidez que pone en riesgo la continuidad de sus operaciones y la confianza de proveedores y clientes.
Los sindicatos de la empresa han intensificado sus reclamos, exigiendo el pago de salarios atrasados y la garantía de condiciones laborales dignas. Estas demandas se suman a la presión legal, ya que una audiencia programada para diciembre será decisiva para determinar si la compañía podrá reestructurarse o enfrentará medidas judiciales más drásticas.
En medio de este escenario, la dirección de la cadena está en busca de un nuevo candidato que asuma la conducción del proceso de recuperación. La selección del líder adecuado será crucial para negociar con los sindicatos, reactivar la confianza del mercado y trazar una ruta sostenible que permita a la empresa superar la crisis.
Fuente: Cronista









