En su informe de octubre, el Registro Económico de Mercados (REM) advierte una marcada contracción de la actividad productiva, motivada por la combinación de una demanda interna debilitada y un entorno internacional incierto. Los analistas destacan que el desempeño del tercer trimestre fue insuficiente para sostener las expectativas de crecimiento previamente anunciadas.
Como consecuencia, las principales consultoras y bancos han revisado a la baja sus pronósticos, situando el avance del Producto Bruto Interno (PBI) en apenas 0,7 % para el presente año. Este número representa una caída considerable respecto a las estimaciones iniciales, que rondaban el 1,5 %.
El escenario proyectado sugiere que la economía enfrentará desafíos estructurales en los próximos años, lo que podría obligar a los tomadores de decisiones a implementar políticas de estímulo y ajustes fiscales para mitigar el impacto de la desaceleración.
Fuente: Cronista










