Tras la reactivación del caso por un informe del medio nacional TN, los damnificados de la Puna jujeña volvieron a alzar la voz. Verónica Mendoza, residente de Abra Pampa, describió el calvario de decenas de familias que, a pesar de los años, siguen sin recibir la indemnización ni la remediación ambiental que la ley les garantiza.
La causa contra la antigua fundición Metalhuasi, responsable de depositar toneladas de residuos tóxicos sin tratamiento, está estancada en la Corte de Justicia provincial. El juez Otaola, quien debería firmar la sentencia, no ha avanzado, lo que ha dejado a la comunidad en una espera interminable mientras la salud de sus miembros se deteriora.
Las obras públicas, fruto de las primeras movilizaciones, se erigieron sobre un terreno aún cargado de plomo. Cuando llueve o sopla el viento, el metal pesado reaparece en el ambiente, manteniendo vivo el riesgo para los habitantes. La población exige una respuesta judicial definitiva para poder cerrar este capítulo de dolor y enfermedad.
Fuente: Jujuy Al Momento










