El Gobierno francés ha admitido que varios bancos de sangre han sufrido ciberataques. El episodio afecta a instalaciones vinculadas al almacenamiento y la distribución de productos sanguíneos esenciales para la atención sanitaria.
Según la información difundida, los atacantes procuraron modificar la temperatura de conservación, una estrategia similar a la utilizada hace dos días contra congeladores de supermercados. Esta intervención podía comprometer la calidad de las reservas almacenadas.
El caso vuelve a evidenciar el riesgo que los ciberataques suponen para la cadena sanitaria y para el suministro de plasma y otros productos sanguíneos. Las reservas en peligro requieren condiciones estrictas de conservación para garantizar su seguridad y eficacia en las transfusiones.
Fuente: El Pais










