- Exploración del territorio fronterizo entre Colombia y Venezuela.
- Dominio del miedo y la extorsión en la región.
- Involucramiento de grupos terroristas en el ejercicio del poder.
LA NACION ha investigado las trochas y pasadizos fronterizos que marcan el límite entre Colombia y Venezuela. A pocos metros del puente Simón Bolívar, se evidencia un escenario donde el crimen y la intimidación son moneda corriente.
En este territorio, la extorsión se ha convertido en un mecanismo de control social, facilitado por la complicidad del régimen chavista con elementos terroristas, que buscan mantener el miedo como herramienta de poder. Las dinámicas de violencia afectan a los habitantes locales y a quienes intentan cruzar la frontera.
La situación en esta zona limítrofe plantea grandes desafíos tanto para Colombia como para Venezuela, donde las estructuras de poder se entrelazan con el delito, generando un clima de inseguridad que requiere una atención internacional urgente.
Fuente: La Nación









