- El Gobierno busca reducir las fricciones institucionales antes de la próxima visita del papa León XIV al país.
- Karina Milei pidió que el mensaje del pontífice no se utiliza como herramienta política.
- La administración también realizó gestos conciliadores hacia los obispos y la Iglesia.
El Ejecutivo apunta a que la llegada del papa León XIV, prevista para dentro de una semana, seonie en un clima de mayor armonía entre el Gobierno y la jerarquía católica. La estrategia busca evitar que la visita se convierta en un escenario de confrontación o de instrumentalización política de la Iglesia.
En ese contexto, Milei solicitó que el mensaje del líder de los católicos sea recibido sin intencionalidad partisanaria. El planteo busca separar el contenido espiritual y pastoral de la visita de la competencia electoral y del debate partidario.
Los gestos directedos a los obispos complementan la señal enviada por la Presidencia. De esta manera, el Gobierno intenta mantener canales de diálogo con la Iglesia y favorecer una visita institucional Characterization como un encuentro de respeto y cooperación, en lugar de un nuevo foco de tensions entre el Estado y la comunidad católica.
Fuente: La Nación










