- El psicoanalista destaca la diferencia entre ser hijo deseado y ser fruto de un método anticonceptivo fallido.
- Explora cómo las expectativas familiares moldean la percepción propia y el amor.
- Propone una mirada crítica a los mandatos sociales que definen la masculinidad y la maternidad.
En una entrevista exclusiva para LN+, Gabriel Rolón comparte su visión sobre la influencia de la familia en la construcción de la identidad personal. Según el experto, el hecho de haber sido un hijo deseado implica una validación emocional que condiciona la autoestima y las relaciones futuras.
Contrariamente, la experiencia de ser el resultado de un método anticonceptivo que falló genera una sensación de abandono y cuestiona la propia validez. El psicoanalista sugiere que este contraste puede desencadenar conflictos internos que se manifiestan en la búsqueda de aprobación externa.
Rolón concluye que la sociedad necesita replantear sus mandatos sobre el papel del hijo y la familia, ofreciendo un espacio para la reflexión y la aceptación de las diversas formas de existencia familiar.
Fuente: La Nación









