- La derogación de la ley de alquileres ha permitido mayor flexibilidad en los contratos.
- Los propietarios e inquilinos pueden acordar el índice de ajuste.
- El IPC se ha convertido en el indicador más comúnmente elegido.
Con la reciente derogación de la ley de alquileres, los propietarios e inquilinos ahora tienen la libertad de negociar el índice por el cual se ajustarán los alquileres. Esto ha llevado a una mayor flexibilidad en la definición de aumentos, permitiendo que ambas partes lleguen a acuerdos de manera más personalizada.
Entre los diferentes índices disponibles para ajustar los contratos, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) se ha posicionado como la opción más utilizada. Este índice refleja los cambios en los precios de una canasta básica de bienes y servicios, lo que lo convierte en una referencia relevante para medir la inflación.
A la hora de calcular los aumentos de alquileres en febrero de 2026, es fundamental que tanto inquilinos como propietarios comprendan cómo funcionan estos índices y las implicancias de su elección, para así evitar futuros conflictos y asegurar una relación contractual equilibrada.
Fuente: La Nación









