- El presidente toma decisiones de compra y venta con mucha cautela.
- Su enfoque recuerda a un partido de fútbol, pero el mercado no sigue las mismas reglas.
- Las acciones para formar el plantel han sido poco acertadas y tardías.
La actual gestión de Riquelme al frente del club ha suscitado diversas opiniones respecto a su enfoque en el ámbito de las transferencias de jugadores. Su estilo metódico y pausado en la toma de decisiones recuerda al campo de juego, donde la estrategia es fundamental.
No obstante, muchos críticos argumentan que este enfoque no se traduce a las dinámicas del mercado futbolístico, donde la velocidad y la adaptabilidad son claves para el éxito. A medida que avanzan las instancias del campeonato, la falta de un plantel suficientemente fortalecido se vuelve evidente.
La tardanza en la implementación de fichajes significativos ha dejado al equipo en desventaja, lo que ha alimentado las dudas sobre la capacidad de Riquelme para tomar decisiones acertadas en un entorno que se mueve rápidamente.
Fuente: La Nación









