- Largas filas de pacientes en el hospital público San Bernardo de Salta.
- La demanda de atención traumatológica supera la capacidad del sistema de salud.
- Personas que no cuentan con cobertura médica dependen del servicio estatal.
En las primeras horas de la mañana, mientras la ciudad de Salta aún está en silencio, un grupo de personas se agrupa en la entrada del hospital público San Bernardo. La posibilidad de una consulta médica se convierte en una espera que se extiende más allá de lo esperado.
La saturación del servicio de traumatología es evidente, con un número creciente de pacientes que no pueden acceder a seguros médicos y se ven obligados a buscar ayuda del sistema público. Este fenómeno ha llevado a que las filas se formen casi a diario, lo que pone en entredicho la capacidad de respuesta del hospital.
Las condiciones en las que las personas esperan son difíciles, y muchos de ellos expresan preocupación por su salud y la falta de atención oportuna. Esta situación no solo refleja un problema de infraestructura, sino también una crisis en el acceso a la salud pública en la región.
Fuente: El Tribuno









