- La textil que abastece a grandes marcas nacionales enfrenta serias dificultades.
- La competencia de productos chinos más baratos afecta su viabilidad.
- La reducción de producción lleva a un ajuste en su estructura operativa.
La industria textil nacional, que ha sido un pilar para las grandes marcas del país, se ve obligada a reducir su producción ante el auge de los productos importados desde China. Este fenómeno no solo impacta en la economía de la empresa, sino que también genera preocupación por la pérdida de empleos en un sector ya golpeado.
Las empresas nacionales han luchado por mantenerse a flote en medio de costos de producción elevados y una creciente demanda por precios más bajos. La competencia extranjera presenta textiles a precios que muchas empresas locales no pueden igualar sin sacrificar calidad o estabilidad financiera.
Con la necesidad de adaptarse a un entorno desafiante, la textil inminentemente deberá evaluar nuevas estrategias que no solo le permitan reducir costos, sino también innovar en su oferta para atraer a los consumidores que buscan calidad y sostenibilidad en la moda.
Fuente: Cronista









