- La búsqueda de la motivación perfecta puede ser contraproducente.
- Esperar el momento ideal puede llevar a la inacción.
- Es mejor adoptar un enfoque proactivo y realizar pequeños pasos.
La necesidad de sentirse completamente motivado antes de actuar es una ilusión que muchos enfrentan. Este fenómeno se conoce como la “trampa de esperar la motivación perfecta”, y puede ser un obstáculo significativo en el camino hacia el logro de metas personales y profesionales.
Algunas personas creen que necesitan estar en un estado emocional específico para comenzar un proyecto o hacer un cambio en su vida. Sin embargo, esta mentalidad puede llevar a la procrastinación y a la frustración, ya que la motivación no siempre aparece de manera mágica y esperada.
Un enfoque más eficaz es tomar medidas pequeñas y concretas, lo que genera impulso y, a su vez, puede crear más motivación. En lugar de esperar por la inspiración, es recomendable actuar, incluso cuando la motivación parece ausente; las acciones pueden generar la energía necesaria para seguir adelante.
Fuente: Cronista









